La Geometría Sagrada se preocupa por el cómo las energías de los lugares influyen directamente en el desarrollo de las vidas de los organismos que los habitan, ya sean personas, animales, o plantas. Este conocimiento ancestral en todas las culturas, en todas las civilizaciones y en todas las épocas históricas eleva la fractalidad del lugar favoreciendo la fuerza vital del ser humano.

   Somos   

Nuestros proyectos fusionan de una forma integral las teorías de la Geobiología y la Geometría Sagrada con la arquitectura contemporánea, que procura una propuesta más ecológica, bajo el concepto de CASA SANA.

Javier Gallego

Arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia. Nominado al Premio Corona (Capítulo Estudiantes) a nivel nacional. Grado de Honor por ocupar el primer puesto académico a lo largo de toda la carrera.

 

Master en Tecnologías Avanzadas de Arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid, España. Estudios de Geobiología en diferentes lugares de España.

Su ejercicio profesional ha estado dedicado tanto a la parte del diseño arquitectónico como de la construcción.

 

"Lo más grato de nuestro trabajo de arquitectura es que se lleva a cabo a la medida de las necesidades, expectativas, sueños, experiencias y visiones de futuro individuales y colectivas de unas personas únicas, unas familias particulares, y unos estilos de vida con un sello de existencia específico". JG

 

El hombre es hijo del cosmos y por consiguiente, es un resonador que debe vibrar al unísono con las armonías del cosmos. Debe estar armónica y musicalmente en consonancia con los ritmos de la naturaleza.

(Charles Laville)

    Pilares   

La naturaleza es energía, todos los seres vivos y cada uno de los componentes de la naturaleza son energía, los seres humanos somos energía, la tierra es energía, la casa donde vivimos está llena de energía, allí se conjugan tanto las energías del lugar como de las personas que la habitan.

La tierra como ser vivo, es cruzada por una serie de líneas de energía, tiene fallas telúricas, venas,  corrientes de agua y chimeneas cosmotelúricas.

Haciendo uso del legado antiquísimo de la radiestesia y sencillos aparatos que ayudan a detectar esas líneas de energía; podemos aprovechar los máximos potenciales de un lugar para el mayor bienestar de sus moradores.

Una bioconstrucción debe partir de un buen estudio en el que se hace una radiografía del lugar, una correcta elección de los materiales, pinturas ecológicas, instalación eléctrica, bioclimática, ahorro energético, racionalización del espacio, energías renovables, etc., evitando todos aquellos materiales que presenten toxicidad, que sean radiactivos o revistan cierta peligrosidad para los moradores.

 
 

© Javier Gallego Arquitecto. 2017